Cada figura se cose con hilo resistente y se rellena con fibra suave que no asoma por las puntadas. Las esferas de lana van anudadas una a una y el soporte se cuelga del techo o de la pared, siempre por encima de la cuna y lejos de las manos del bebé. Antes de guardar una pieza en su caja revisamos costuras, anclajes y equilibrio del conjunto, porque un móvil tranquilo es el que no pide atención constante ni se mueve de golpe con la corriente.
Sin piezas metálicas, sin bordes rígidos y sin elementos pequeños accesibles: solo fieltro de lana, hilo de algodón y nudos que aguantan el peso sin ceder.