En el taller no hay una sola persona detrás de cada pieza. Una traza los patrones sobre el fieltro de lana, otra cose las figuras y repasa las costuras vistas, otra rellena con fibra suave y ajusta el peso para que nada quede torcido. Al final se ensamblan las esferas de lana y se comprueba la caída del conjunto. El ritmo es pausado y cada figura pasa por varias manos antes de quedar lista para la habitación infantil.
En la página de personas contamos cómo se reparten las tareas del taller: quien traza los patrones, quien cose las figuras, quien equilibra el relleno. Pero la decisión que más consultas genera no está en el taller, sino en casa. La altura a la que queda el aro, la distancia a la cuna y la orientación respecto a la ventana cambian por completo cómo se ve el conjunto. Si nos escribes con una foto del rincón y las medidas aproximadas del techo, podemos decirte qué largo de hilo conviene y si las esferas de lana van a girar con la corriente que entra por la habitación.
Si prefieres ver primero cómo trabajamos cada fase, puedes leer nuestro enfoque de costura o volver a la portada para recorrer el taller completo.
Escríbenos con la foto del rincón